Guía de reciclaje

Productos de limpieza: clasificar mientras se cuida

Hay muchos productos domésticos con diferentes usos: lejía, antical, detergente en polvo, lavavajillas o desatascadores... Aunque ayudan a mantener nuestras casas limpias, los componentes que contienen no deberían acabar en cualquier sitio. Handy Bag® te da consejos sobre cómo clasificar estos productos de limpieza mientras mantienes tu casa limpia.

La mayoría de los envases de los productos domésticos que utilizamos a diario pueden depositarse en el contenedor de residuos correspondiente. Y quizá te sorprenda saber que ni siquiera es necesario aclararlos. Luego pueden reciclarse para fabricar nuevos envases, por ejemplo.
Sin embargo, otros productos, que contienen aditivos, disolventes o ácidos, requieren una atención especial a la hora de su eliminación.

Para ayudarte a orientarte, en los últimos años se han creado numerosos símbolos y pictogramas que muestran de un vistazo la nocividad del producto :

Para envases que lleven uno de estos signos, como los plaguicidas o determinados productos de limpieza ocasionales como el ácido clorhídrico, las pinturas o los aceites de automoción, sólo hay una solución: depositarlas en un centro de recogida específico o directamente en un centro de recogida de residuos (Punto Limpio), que las aceptará. Para encontrar el centro de recogida más cercano visita la página web de tu ayuntamiento o la del organismo encargado de la clasificación en España, ECOEMBES https://ecoembesdudasreciclaje.es/

Algunos productos tienen una fecha de caducidad en su envase, pero esto no significa necesariamente que deban tirarse. Simplemente son menos eficaces, pero siguen siendo utilizables. Si quieres o necesitas deshacerte de ellos, también es recomendable que los lleves a un centro de recogida para que se encarguen de la gestión de los componentes.

Hay algunos falsos amigos: las toallitas, por ejemplo, están hechas de fibras sintéticas de alta resistencia y, por tanto, no son reciclables, deben tirarse en el contenedor de restos. En cuanto a las toallas de papel o servilletas, a menudo acaban en el contenedor equivocado, pero debes saber que están hechas de fibras naturales y, por tanto, van al contenedor de desechos orgánicos que puede ser color marrón.

¿Un último consejo? Apuesta por productos de limpieza elaborados con ingredientes naturales, como el vinagre blanco o el bicarbonato de sodio, que son igual de eficaces en el día a día y mucho más responsables. → Encuentra nuestras ideas de bricolaje en nuestra cuenta de Instagram.

Una botella de plástico tarda unos 1.000 años en desintegrarse; adoptar nuevos hábitos de consumo y uso de productos domésticos supone contribuir a reducir la producción de residuos en el día a día

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